Página de Eva COMPOSICION DEL DIA DE LA MADRE

>> jueves, 13 de mayo de 2010

Pablito, un niño de tercero de primaria se dispuso a hacer su tarea. La tarea era una composición por el día de las madres. Después de algunos minutos, la hoja de cuaderno permanecía en blanco. Era una tarea difícil, pensaba el niño. Por fin, comenzó a escribir:

"Mi mamá trabaja mucho. Yo estoy siempre en casa para ella, solo cuando voy a la escuela no estoy, pero el resto del tiempo sí. Pero ella nunca está para mí, llega tarde y muy cansada, siempre dice eso. Me pregunta cómo me fue en la escuela y se va a descansar. Cuando llego de la escuela, Chela es la que me da de comer, Chela es la que siempre está en casa, mi mamá no. Chela limpia la casa y hace la comida y me cuida y hasta me ayuda con mis tareas a veces. Algunas veces me lleva al parque de la otra cuadra, a los jueguitos, pero no le gusta ir conmigo, porque dice que le da miedo, porque qué haría ella si me secuestraran, es bien miedosa. Así que casi siempre me quedo en casa todo el tiempo y veo la televisión. Mamá me compró una para mi cuarto, así que puedo ver lo que quiero. Mi hermano mayor, que se llama Luis, está en secundaria y nunca está en la casa, se va con sus amigos toda la tarde y regresa antes de que llegue mamá. El me cuenta que tiene una pandilla de amigos y con ellos lo pasa muy bien. Dice que cuando yo sea más grande me va a invitar a conocerlos. Mamá no sabe que Luis se va toda la tarde con sus amigos. El dice que a ella no le importamos y yo me pongo muy triste cuando dice eso, porque a lo mejor es verdad, pero yo no quiero pensar en eso y me imagino a mamá conmigo, todo el día en casa, me imagino que juega conmigo y me hace cariñitos y habla conmigo y me siento feliz. Ya va a ser el día de las madres y Luis dice que no sabe ni qué regalarle porque casi no la conoce. Yo le digo que cómo dice eso, cómo no va a conocer a nuestra mamá ¡si es nuestra mamá!. El me dice que yo no entiendo y la verdad no entiendo. Yo sí conozco a mamá porque...pues es mi mamá, pero tampoco sé qué regalarle para el día de las madres, porque no sé lo que le gusta, ella siempre está cansada de trabajar y habla muy poco conmigo. Me gustaría saber qué regalarle para que se sintiera feliz y me quisiera un poquito más, a ver si así pasa más tiempo conmigo".

Cuántos Pablitos hay en este mundo actual, lleno de madres que trabajan, porque están solas o porque deben ayudar al marido, porque con un solo sueldo no alcanza para vivir o porque son mujeres profesionistas, que buscan sentirse realizadas en su profesión. Cuántos Luises adolescentes también, que buscan afuera lo que no encuentran en su hogar y terminan mal. Cuántas Chelas que deben hacerse cargo de una casa que no es la suya y de niños pequeños que no son los suyos tampoco.

En los últimos años, han aumentado los casos de depresión infantil. No es difícil adivinar la causa. Un niño necesita a su madre más que a nadie en el mundo. La madre es insustituible. La ausencia de la madre en el hogar crea un gran vacío en la vida de un niño. Es cierto que algunas madres se ven en la necesidad de trabajar porque están solas, porque no tienen el apoyo de un compañero, pero hay muchas madres que trabajan sin necesidad, buscando una mejor posición económica, para darse sus gustos y cumplirse sus caprichos. Hay mujeres influenciadas por la propaganda feminista, que quieren ser independientes de su marido, que buscan su propia identidad y compiten con él en el plano profesional, mujeres a quienes ser "solo ama de casa" les horroriza, como si fuese algo denigrante.

La mujer ha recibido de parte de Dios una gran misión: la primera parte de esa misión es la de ser ayuda idónea para su marido, lo cual significa apoyar al marido, no estar en competencia con él, y la segunda es tener hijos, criarlos y administrar su casa, haciendo de ella un hogar, donde toda su familia quiera estar, un hogar donde reine la armonía, el orden y el bienestar. Para una mujer que trabaja fuera de su casa, esto es imposible. Llevar las riendas de una casa, es un trabajo de tiempo completo, tal como lo es criar a los hijos. Es muy complicado para una mujer que tiene un trabajo de ocho horas, que su casa y sus hijos estén bien atendidos a la vez, pues bien atendidos no solo significa prepararles ella misma sus comidas, ocuparse de su ropa, ayudarles en las tareas, etc., sino que también ocuparse de sus necesidades afectivas y emocionales, cosa que es muy difícil de hacer, estando fuera del hogar. Un niño necesita a su madre siempre, no hay un horario fijo, ni tiempo de descanso.

Los hijos adolescentes necesitados de afecto y atención, buscan afuera lo que no encuentran en su hogar y generalmente eligen mal, malas amistades, malas decisiones, pero prefieren eso a la soledad que sienten en sus casas. Son adolescentes resentidos, que se rebelan y hacen todo lo contrario de lo que se espera de ellos. En un hogar en donde reina una madre amorosa, interesada en sus hijos, esto no sucede, porque esa madre ha estado siempre ahí, ocupándose de sus hijos desde pequeños. Esos hijos crecen seguros de sí mismos, sintiéndose amados y sin necesidad de buscar nada afuera de su hogar porque ahí tienen todo lo que necesitan.

"La mujer sabia edifica su casa; la necia, con sus manos la destruye". Proverbios 14:1 NVI

Angélica García Sch.

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